Slow days and simple things
- Gold Blush

- 16 abr 2023
- 2 Min. de lectura

Los días en calma y las cosas simples. Que aunque pueda leerse algo complejo, estas dos cosas son la combinación necesaria para darse un descanso y luego seguir. Porque a veces pasa que la mente piensa demás y olvida que no debe ir a mil por hora todo el tiempo, que las pausas son necesarias hasta para tener una nueva perspectiva de las cosas.
Así se cultiva también el estado de satisfacción para que cuando termine el día, se comprenda que se hizo todo lo posible y todo lo mejor, comprender que las cosas están bien y que fue suficiente por ese día. Aprender a no sobre exigirse a uno mismo porque las cosas funcionan bien cuando se las hace de forma consiente y no acelerada.

Entonces después de esas palabras, algunas formas de encontrar la calma necesaria:
Volver a uno mismo. Y para esto hay dos formas posibles, la primera es hacer lo que nos haga sentir bien o satisfechos. Como salir a tomar fotografías de la ciudad, ir a la cafetería favorita, continuar o terminar un proyecto personal. Una actividad sencilla que al terminarla nos de esa sensación de realización. La segunda forma es a través de una actividad física que nos permita una conexión directa con nuestro cuerpo y mente, como practicar ejercicios de meditación o un deporte, como el ciclismo. El momento en el que la mente logra conectar con el cuerpo, es consciente de su espacio y de su capacidad, las conexiones neuronales se fortalecen y como efecto de esto, el estrés y ansiedad se reducen.
Expresar las emociones. Para esto una técnica favorita es la pintura. Colocar sobre un lienzo la pintura directamente con las manos es como hablar para uno mismo sin palabras. Cualquier actividad que implique el uso directo de las manos en algún tipo de trabajo es perfecta, bordar, hacer scrapbooks, escribir una carta dedicada a uno mismo, dibujar, hacer papel reciclado. Todo esto funciona como terapia.
Tener pequeños rituales personales. Esas cosas que sean o no parte de una rutina, ayuden a sentirse en estado de satisfacción. A veces tenemos alguna costumbre que ni notamos pero que siempre esta y que es parte de nuestras actividades del día. Como despertar y tomar un te caliente antes del desayuno o volver a casa y compartir tiempo especial con una mascota. Eso que nos haga sentir que vivimos a gusto.

Para mí, volver a mi esencia es hacer todo lo anterior, pero en especial lo que me gusta y que combino a la perfección: fotos y un picnic con personas queridas. El día que hicimos este picnic probamos una nueva comida asiática de Little China y una bebida de sake con vino.
Y se trata de eso, de intentar y aprender a encontrar un balance en los días. Saber dedicar el tiempo a lo necesario y darnos las pausas que merecemos.



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